Claves de la mayor ola de violencia en Siria desde la caída de Asad: de la "operación militar" a la masacre de civiles

El Gobierno transitorio sirio dio por terminada este lunes la "operación militar" contra supuestos "restos" del régimen de Bachar al Asad, iniciada el pasado día 6 de marzo. En estos cinco días, han muerto más de 1.300 personas, según datos del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, la mayor parte civiles de religión alawí asesinados en masa. Samuele Carlo Abrami, investigador principal del CIDOB, que sigue la situación desde Turquía, cree que "con mucha probabilidad" el origen estuvo en un "ataque coordinado por ex oficiales y soldados de régimen" contras las fuerzas de seguridad, sin que "la variable sectaria" jugara un papel destacado al principio. "El Gobierno central no quiere un enfrentamiento directo", opina Samuele Abrami. "La legitimación del poder depende totalmente de la capacidad del Gobierno de Al Sharaa de mantener un nivel de violencia, y especialmente de violencia que parece sectaria, al mínimo". ¿Qué puede pasar ahora? "No estamos seguros, porque el Gobierno central no tiene el control pleno", subraya Samuele Abrami. "La desestabilización es una oportunidad para que los grupos que no quieren alinearse con el Gobierno central tomen el control de los territorios que no controla". 

Acceder a la información