Han Duck Soo

El primer ministro Han Duck Soo es el otro protagonista principal de la crisis política e institucional sin precedentes que Corea del Sur arrastra desde el 3 de diciembre de 2024, día en que el presidente de la República, Yoon Suk Yeol, declaró la ley marcial e intentó una suerte de autogolpe de Estado. Una enérgica reacción de repudio popular hizo fracasar de inmediato el movimiento autoritario de Yoon, que interrumpía 36 años de república democrática; días después, el 14 de diciembre, la Asamblea Nacional, al segundo intento, suspendió al mandatario. 

El tecnócrata Han Duck Soo, cotitular subordinado del poder ejecutivo y al parecer ajeno al complot urdido por Yoon y una camarilla de altos mandos donde predominaba el elemento militar, tomó entonces las funciones presidenciales con carácter interino. Sin embargo, el 27 de diciembre él mismo, acusado por los diputados de desacato y obstrucción legal, fue destituido por el Legislativo. El 24 de marzo de 2025 la crisis dio otro giro inopinado al ordenar el Constitucional la restitución de Han como primer ministro y presidente en funciones. 

El desbarajuste político en Seúl alimenta una tensión social que presenta inquietantes visos de polarización a la estadounidense o la tailandesa: por un lado se sitúan una mayoría de ciudadanos con una alta conciencia cívica y afectos a la legalidad de una democracia que estaba considerada entre las más avanzadas y sólidas del mundo, más la oposición parlamentaria al gobernante Partido del Poder Popular, fuerza conservadora que se encuentra dividida y acaso tentada de tomar una deriva radical y populista; por el otro lado, plantan cara los seguidores acérrimos, minoritarios pero fanatizados, de Yoon, cuya actitud personal sigue siendo errática, entre autocrítica y desafiante. 

Esta marejada doméstica, la más intensa desde las grandes movilizaciones populares que en 1987 consiguieron traer la democracia civil al próspero país asiático tras décadas de autoritarismo militar, acontece además en una etapa particularmente delicada en los tratos con Corea del Norte, sin olvidar la coyuntura de debilidad económica y la constante depreciación del won. Ahora, Corea del Sur aguarda el veredicto del Tribunal Constitucional sobre la culpabilidad o inocencia de Yoon respecto al cargo de insurrección: si es declarado culpable, será destituido definitivamente y Han habrá de convocar nuevas elecciones en el plazo de 60 días; si es exonerado, retomará inmediatamente sus funciones.

(Texto actualizado hasta 25 marzo 2025).


BIOGRAFÍA

Han Duck Soo, de 75 años, casado y sin hijos, es un veterano de la administración pública y el Gobierno surcoreano, donde representa posiciones conservadoras y moderada a pesar de no ser miembro de ningún partido ni haber ejercido nunca mandatos electorales. Ha trabajado con presidentes de diferentes tendencias políticas. Vivió la Guerra de Corea siendo un niño pequeño, sirvió en el Ejército, donde tuvo el grado de sargento, y se graduó en Economía por las universidades Nacional de Seúl y de Harvard, tras lo cual se sacó el doctorado en Estados Unidos en 1984.

Ya en 1970, cuando estudiaba la licenciatura, Han empezó a trabajar para el Servicio Nacional de Impuestos. En 1982, durante el régimen dictatorial del presidente Park Chung Hee, trasladó su labor funcionarial al Ministerio de Comercio Exterior, Industria y Energía, donde fue escalando posiciones hasta alcanzar la condición de viceministro en 1997, en la recta final de la presidencia de Kim Young Sam y coincidiendo con la crisis financiera asiática.  

Tras la llegada de Kim Dae Jung a la jefatura del Estado en febrero de 1998 Han fue nombrado ministro de Comercio Exterior, cometido que desempeñó hasta 2000. En marzo de 2005 retornó al Gobierno de la mano del presidente Roh Moo Hyun, quien le confió el Ministerio de Finanzas y Economía con el rango de viceprimer ministro. En marzo de 2006 suplió en funciones al dimitido primer ministro Lee Hai Chan, al que un mes después sucedió Han Myung Sook, y en julio siguiente abrió otro paréntesis gubernamental que duró poco porque en abril de 2007 Roh le nombró primer ministro titular en sustitución de Han Myung Sook.

En febrero de 2008 Han Duck Soo dejó paso al primer ministro, Han Seung Soo, nombrado por el nuevo presidente de la República, Lee Myung Bak, quien sin embargo le retuvo para el servicio estatal desde el importante puesto diplomático de embajador en Estados Unidos. 

En febrero de 2012 regresó de Washington y pasó a presidir la Asociación de Comercio Internacional de Corea (KITA), desde la que contribuyó al impulso del Tratado de Libre Comercio Estados Unidos-Corea del Sur (KORUS FTA), firmado inicialmente en junio de 2007, renegociado en 2010 y ratificado por los Legislativos de ambos países en 2011. Este desempeñó se prolongó hasta 2015, presidiendo el país la posteriormente destituida Park Geun Hye, tras lo cual Han permaneció siete años fuera del foco público, dedicado a dar clases de Economía en las universidades Hongik y Dankook. La mayor parte de este período coincidió con la presidencia de Moon Jae In.

Primer ministro de Yoon Suk Yeol, autogolpe frustrado y accidentado sucesor en funciones

El veterano alto funcionario volvió al proscenio político surcoreano en abril de 2022. El presidente electo de la República, Yoon Suk Yeol, del liberal derechista Partido del Poder Popular (PPP), le nominó primer ministro para relevar al último titular con Moon, Kim Boo Kyum, del liberal progresista Partido Democrático de Corea (PDC). El 20 de mayo, con Yoon ya instalado, Han fue aprobado por la Asamblea Nacional con 208 votos a favor y 36 en contra, y al día siguiente recibió de Yoon el nombramiento oficial. 

Al recobrar la condición de primer ministro, el septuagenario Han expresó su intención de implementar las propuestas económicas de Yoon, centradas en la reducción del peso del Estado, la desregulación de los mercados, el estímulo fiscal de la inversión privada, el impulso de la industria de las nuevas tecnologías y la construcción de vivienda. Se trataba de un programa marcadamente liberal y favorable a la gran empresa que Han suscribía plenamente, no obstante no ser miembro del PPP.

En el sistema surcoreano el presidente de la República dispone de plenos poderes ejecutivos, es independiente del Parlamento y puede nombrar a su discreción al primer ministro, si bien este luego ha de ser confirmado por la Asamblea. El cargo de Han era más bien de tipo funcionarial, auxiliar del presidente, y no se correspondía al de un jefe de Gobierno en el sentido convencional; más bien equivalía a la figura, no recogida por la Constitución, de un vicepresidente de la República.

Cuando Yoon y Han subieron al Ejecutivo en mayo de 2022, el PPP solo disponía de 110 escaños en la Asamblea Nacional de 300 miembros, donde el PDC ostentaba una mayoría absoluta de 172 diputados. Este hándicap no impidió sin embargo la confirmación parlamentaria de la nominación del segundo. La situación de debilidad para el oficialismo no fue subsanada por las elecciones legislativas del 10 de abril de 2024, en las que el PPP, encabezado por Han Dong Hoon, incluso perdió representación, si bien la obtención de 108 escaños supuso una ganancia de cinco con respecto a los comicios de 2000. Nada más saberse los resultados, Han puso su cargo a disposición de Yoon, quien no aceptó su renuncia.

El PPP siguió por tanto a remolque del PDC, que retuvo una confortable mayoría absoluta de 173 diputados y siguió obstaculizando la agenda legislativa y presupuestaria del Gobierno. Además, la Asamblea controlada por los demócratas impulsó la investigación parlamentaria de las presuntas prácticas corruptas de la esposa del presidente, Kim Keon Hee, y varios altos funcionarios, con la consiguiente frustración e irritación de Yoon, que hacía frente además a unos bajísimos índices de popularidad. 

Las autoridades pusieron en el punto de mira al líder del PDC, Lee Jae Myung, quien en noviembre de 2024 fue condenado a la pena suspendida de un año de prisión por violación de la ley electoral; meses atrás, en enero, Lee había sobrevivido al apuñalamiento asestado por un agresor que actuó por su cuenta y riesgo, sin unas motivaciones claras.

La noche del 3 de diciembre de 2024, en un súbito movimiento autoritario que provocó la sorpresa y la indignación generales pero que ya había sido advertido como posible por Lee y otras personalidades críticas con el Ejecutivo, el presidente Yoon apareció en los medios para anunciar la declaración de la ley marcial y la suspensión de la actividad parlamentaria con el fin de "salvaguardar una República de Corea liberal y democrática de las amenazas que entrañan las fuerzas comunistas de Corea del Norte y para eliminar los elementos subversivos anti-Estado". En su pliego de justificaciones, Yoon mencionó "los intentos de la oposición de paralizar deliberadamente las funciones del Estado" y subrayó que su objetivo no era otro que "reconstruir un país libre y democrático".

El jefe del Estado Mayor del Ejército, general Park An Soo, fue nombrado comandante de la ley marcial; en su primera proclama, Park ordenó la prohibición de todas las actividades políticas y las huelgas laborales, el sometimiento al Ejército de los medios de comunicación y la suspensión del habeas corpus para los detenidos. Por su parte, el ministro de Defensa, Kim Yong Hyun, ordenó al general Yeo In Hyung, comandante de la Contrainteligencia de la Defensa, proceder a la captura de una larga lista de figuras políticas y públicas, con el combativo Lee Jae Myung a la cabeza.

Los comentaristas llamaron la atención sobre la llamada facción Choongam, grupo reaccionario de poder leal a Yoon del que además de Kim Yong Hyun y Yeo In Hyung formarían también parte o tendrían nexos el ministro de Interior y Seguridad, Lee Sang Min, y los generales Park Jong Seon, Lee Jin Woo y Kwak Jong Keun, al mando respectivamente de la Agencia de Seguridad de la Inteligencia de la Defensa, el Comando de Defensa de la Capital y el Comando de Fuerzas Especiales. Ajeno a esta camarilla era el primer ministro Han Duck Soo, excluido en apariencia del conciliábulo e ignorante, supuestamente, del plan autogolpista del presidente.

El golpe de fuerza de Yoon y sus asociados solo se sostuvo unas pocas horas, incapaces de imponerse al rechazo fulminante de los ciudadanos, movilizados en las calles nada más conocer la noticia, así como del PDC y los demás partidos opositores.

En las primeras horas del 4 de diciembre, en una urgente sesión nocturna de la Asamblea, los diputados de la oposición, ignorando la prohibición de reunirse, revocaron la declaración de la ley marcial con 190 votos a favor y ninguno en contra; los representantes del PPP optaron por ausentarse. Tras ello, las fuerzas de seguridad que rodeaban el edificio se retiraron. Yoon, presionado por la protesta popular y por su propio partido, volvió a comparecer ante la nación para retractarse, acatar la decisión parlamentaria y levantar la ley marcial. Era la madrugada del 4 de diciembre y todavía no había amanecido. De inmediato, el PDC anunció un proceso de destitución contra Yoon por "traicionar" la Constitución.

Hacia el mediodía, Han sostuvo una reunión con varios miembros del Gabinete y dirigentes del PPP para discutir la tensa situación. A la salida del encuentro, el primer ministro emitió una disculpa por lo sucedido, asumiendo toda la responsabilidad y certificando la futilidad del "sueño de la facción Choongam". En los días siguientes, Han aceptó las dimisiones de los ministros Kim Yong Hyun (quien no tardó en ser arrestado antes de intentar suicidarse) y Lee Sang Min (sobre el que pendía un voto parlamentario de destitución), al tiempo que eran suspendidos en sus mandos los generales Yeo In Hyung, Kwak Jong Keun y Lee Jin Woo. El general Park An Soo fue también cesado y además arrestado, acusado de insurrección y abuso de poder.

La disculpa de Yoon, quien ahora lamentaba su "decisión desesperada" del día 3, no le eximió de rendir cuentas políticas y penales. 

El 7 de diciembre, en medio de una enorme movilización popular de repudio al presidente, la Asamblea Nacional se reunió para votar la suspensión en el cargo de Yoon, el cual aprovechó para pedir perdón con aire contrito; la moción no llegó a ser votada al no alcanzarse por cinco votos el quórum requerido de los dos tercios, es decir, 200 diputados, debido al boicot del PPP. Una segunda moción fue presentada contra Yoon en la Asamblea el 14 de diciembre; en esta ocasión, el proceso de impeachment fue aprobado por 204 votos contra 85. Una docena de diputados del PPP se pronunció a favor.

De acuerdo con la Constitución, Yoon, quien en un nuevo cambio de tono vindicaba la necesidad de la ley marcial y se proclamaba dispuesto a "luchar hasta el final", quedó suspendido en la Presidencia de la República, cuyas funciones eran asumidas por el primer ministro Han. "En estos momentos tan difíciles, concentraré toda mi fuerza y esfuerzo en gestionar de manera estable los asuntos del Estado", declaró el flamante presidente en funciones en un discurso televisado, donde añadió: "Prometo trabajar duro para mantener la confianza de Estados Unidos, Japón y otros socios".

Ahora, el Tribunal Constitucional disponía de 180 días para decidir si Yoon debía ser destituido definitivamente o no. El 16 de diciembre renunció el líder nominal del PPP, Han Dong Hoon, después de reclamar la expulsión sin demora de Yoon a fin de ahorrarle más "peligros" al país. Según trascendió, los dos Han habían intentado convencer a Yoon para que dimitiera y así ahorrarse la humillación de ser echado por la Asamblea, pero en vano.

Abundando en la confusión reinante, el propio Han Duck Soo fue puesto en la picota. El 27 de diciembre 192 parlamentarios votaron a favor de destituirle bajo las acusaciones de poner obstáculos legales a las investigaciones contra Yoon y bloquear el nombramiento de tres jueces designados por la Asamblea para cubrir vacantes en el Tribunal Constitucional.  Además, en los escasos días que llevaba como presidente en funciones, Han había vetado ya seis proposiciones de ley de la oposición

A pesar del boicot del PPP, la destitución de Han fue posible gracias a que reunió una mayoría absoluta convencional en vez de la supermayoría de dos tercios, toda vez que era primer ministro y no el presidente titular electo, según explicó el presidente de la Asamblea Woo Won Shik, miembro del PDC.  Esto convirtió al viceprimer ministro y ministro de finanzas, el también independiente Choi Sang Mok, en primer ministro en funciones y por ende nuevo presidente de la República también en funciones.

Sin dejar de reclamar que él no había hecho nada ilegal, que no había tenido conocimiento previo de los planes de Yoon y que luego se había opuesto a la declaración de la ley marcial, Han acató disciplinadamente su remoción y en febrero de 2025 fue uno de los oficiales que testificó ante el tribunal que juzgaba por el cargo de insurrección a Yoon, llevado finalmente al banquillo tras resistirse a su arresto y comparecencia con la ayuda de sus escoltas y una turba de incondicionales. Allí, Han desmintió la declaración del ex ministro de Defensa Kim Yong Hyun sobre que algunos miembros del Gabinete al margen de la facción Choongam habían apoyado el decreto presidencial; según él, había sucedido lo contrario, que habían intentado disuadir a Yoon de dar tan grave paso.

El 24 de marzo de 2025 el Tribunal Constitucional, mientras deliberaba sobre la suerte institucional de Yoon, emitió una sentencia inesperada: por siete votos contra uno, la alta corte declaró nula la destitución parlamentaria de Han a finales de diciembre y ordenó su restitución inmediata; por tanto, Han reanudó la titularidad del primer ministro y las funciones del presidente de la República. Los jueces estimaban que Han había cometido en efecto violaciones legales y constitucionales al bloquear el nombramiento de dos magistrados del Estado en la causa contra Yoon, pero que ello no justificaba su apartamiento del cargo por los diputados.

(Cobertura informativa hasta 25/3/2025).

 

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