Daniel Lurie

Alcalde de San Francisco (2025-)
Editado por: Roberto Ortiz de Zárate Arce
El regreso en enero 2025 de Donald Trump a la Casa Blanca ha inaugurado una segunda etapa de repudio y boicot de la Administración de Estados Unidos a los objetivos de la mitigación/adaptación climática y la transición energética, drástico cambio de actitud de las autoridades federales que contrasta con la perseverancia de los compromisos asumidos en este terreno por los gobiernos locales de muchas ciudades del país.
Uno de estos municipios es San Francisco, cuyo nuevo alcalde, Daniel Lurie, instalado unos días antes que Trump, ha ratificado la vigencia de la agenda verde y el Plan de Acción Climática de San Francisco. La cuarta ciudad de California es miembro de C40 Cities, movimiento global de grandes urbes que persigue "construir comunidades saludables, equitativas y resilientes" con un esquema de reducción de emisiones carbónicas en consonancia con los Acuerdos de París.
El demócrata Daniel Lurie es el primer alcalde de San Francisco en llegar al cargo sin ninguna experiencia de gestión política en su currículum profesional desde hace más de un siglo. Hijo de una rica familia judía descendiente del famoso emprendedor textil Levi Strauss, estudió Ciencias Políticas en la Universidad Duke y Políticas Públicas en la Universidad de California en Berkeley con la mirada puesta en el servicio comunitario sin fines de lucro. En 2005, partiendo de su experiencia laboral en la Robin Hood Foundation de Nueva York, puso en marcha en San Francisco la Tipping Point Community, una ONG caritativa dedicada al socorro de las personas sin hogar y las familias pobres.
La Tipping Point Community, con un enfoque no meramente asistencial sino también de grupo de influencia, implicado en el cambio de los sistemas públicos desde fuera para reducir las situaciones sociales de vulnerabilidad y exclusión, reclutó para sus actividades a varios filántropos locales y suscribió relaciones de asociación con la Ciudad y el Condado de San Francisco. La institución municipal facilitó las campañas de la ONG para recaudar fondos y accedió a emprender acciones conjuntas en favor de la vivienda asequible, la educación y el empleo.
En enero de 2019 Lurie dejó la posición de CEO de la Tipping Point Community, donde siguió como presidente del Consejo Directivo. En agosto de 2023 renunció también a esta posición para anunciar su candidatura a la Alcaldía de San Francisco y desafiar por tanto la opción reeleccionista de la afroamericana London Breed, alcaldesa desde 2018 y la undécima titular consecutiva del Partido Demócrata desde 1987. Aunque él era asimismo un demócrata afiliado, Lurie presentaba unas posiciones centristas y de cercanía a la empresa privada que facilitaban la captación de fondos de campaña desde donantes republicanos. Además, su perfil de activista de ONG sin cargos políticos le permitía ofrecerse como una alternativa independiente susceptible de atraer mucho voto bipartidista.
En su programa electoral, Lurie trazó una serie de propuestas para responder al abanico de graves problemas sociales que lastraban el bienestar de San Francisco, sobre todo a raíz de la COVID-19: las miles de personas sin hogar que malvivían en las calles, muchas de ellas arrojadas a la intemperie por la falta de vivienda asequible, la crisis de los opioides y, en parte como resultado de lo anterior, el aumento de la inseguridad ciudadana.
Así, Lurie aseguró que el objetivo de la Tipping Point Community de reducir las situaciones de falta de techo un 50% pasaría ser una política municipal, plasmada con la construcción de cuantas casas fueran necesarias, y prometió dotar al Departamento de Policía de San Francisco (SFPD) de los medios necesarios para enfrentar la delincuencia organizada e implicarse en el trapicheo ilegal de opioides y las situaciones, bien presentes en determinadas zonas degradadas de la ciudad, de insalubridad mental y "comportamientos erráticos" de los adictos al fentanilo y otras drogas. Además, el consistorio de Breed arrastraba un reguero de escándalos de corrupción y faltas éticas que el candidato neófito se comprometía a atajar con un decálogo de buenas prácticas, transparencia y remoción de la "burocracia corrupta e ineficaz".
La elección municipal, regida por el sistema de la segunda vuelta instantánea con voto único transferible, tuvo lugar el 5 de noviembre de 2024. En la primera vuelta, Lurie se puso en cabeza con el 26% de los votos sobre Breed, la cual reconoció su derrota dos días después al haber acumulado su adversario votos transferidos de los demás candidatos eliminados que habían dejado su casillero en el 55% de los sufragios.
El 8 de enero de 2025 Lurie, quien renunció a su salario de alcalde (rebajándolo a la cantidad simbólica de 1 dólar, desde el emolumento oficial de los 364.000 dólares anuales), tomó posesión al frente del Ayuntamiento sanfranciscano con un mandato de cuatro años. Sus primeras decisiones fueron: congelar de inmediato las contrataciones como parte de los esfuerzos por embridar el elevado déficit presupuestario de la ciudad; elaborar una Ordenanza del Estado de Emergencia sobre el Fentanilo, con el fin de aumentar el número de camas de tratamiento de las personas adictas y disponer de más recursos de salud-seguridad pública; y lanzar la SFPD Hospitality Task Force, para que los agentes policiales intervinieran en las situaciones de inseguridad callejera con un trasfondo de crisis sanitaria y ayudaran así a revitalizar los distritos comerciales degradados.
12 días después se produjo el retorno a la Casa Blanca de Donald Trump, quien en el capítulo climático-energético emitió un torrente de órdenes revisionistas para desmantelar la agenda verde de la anterior Administración demócrata: retirada (por segunda vez) del Acuerdo de París de 2015 sobre el Clima; impulso prioritario de la explotación y comercialización de los combustibles fósiles; recortes y reevaluación de la "efectividad" de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) y de la también federal Agencia de Protección Ambiental (EPA); reversión de la prohibición del uso de pajitas de plástico para beber; congelación del plan federal para la adopción del vehículo eléctrico hasta representar la mitad de todos los vehículos nuevos vendidos en 2030; o el boicot al Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).
Frente a este escenario, así como en todo lo relativo a los inmigrantes y las personas transgénero, el alcalde Lurie mantuvo una llamativa cautela declarativa, absteniéndose por el momento de criticar abiertamente las decisiones anunciadas por el presidente. Ahora bien, ratificó la condición de San Francisco como "ciudad santuario", así como la vigencia de su Plan de Acción Climática (CAP).
El CAP de San Francisco, en la línea de los elaborados por los demás miembros de la red intermunicipal global C40 Cities, contenía un programa de reducción de emisiones de efecto invernadero por etapas, hasta lograr la neutralidad carbónica en 2050, y de transición energética consistente con el objetivo del Acuerdo de París sobre limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales. La versión más reciente del CAP, estrenado en 2004, se remontaba a 2021. En 2023 había sido suplementado con un Anexo sobre el Suministro de Agua y el Departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento preparaba una actualización del mismo para finales de este 2025.
Cobertura informativa hasta 28/2/2025.
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