El adiós del amigo americano
“Lo que está ocurriendo es una ruptura con la América que conocíamos. Ya no es la City on the Hill, no quiere proyectarse como referencia para el resto del mundo. Es una ciudad fortificada. Cerrada al exterior”, dice Pol Morillas, director del Cidob, Barcelona Centre for International Affairs. Estados Unidos habría optado por adaptarse a un entorno en el que China y Rusia practican ya políticas neoimperialistas. “Las políticas de soft power están en retroceso en el mundo. También la Unión Europea habla cada vez más de utilizar la fuerza”, indica Morillas. La clave, añade, “es que las leyes de la física siempre acaban por cumplirse. Cuando uno abandona un espacio, otros actores lo ocupan. China puede ocupar ese vacío, ya ha lanzado iniciativas como el Instituto Confucio en esa dirección”. ¿Y Europa? “Europa tiene ahí una oportunidad, el Sur Global no quiere ser imperio de nadie, pero su pasado colonial le condiciona”.